Memorias USB

Memorias USB personalizadas con logo

2012.05.11

"El pendrive de Asimov"

Este es un extracto de la genial novela del legendario Isaac Asimov, titulada "El fin de la Eternidad" (publicada en 1955):

[...] usaba una grabadora molecular fabricada en el Siglo 55. Era un cilindro delgado, de unos diez centímetros de largo por dos de diámetro, y de color castaño oscuro. Cabía fácilmente en cualquier bolsillo o en el forro del vestido, según el estilo del traje, o bien podía usarse suspendido del cinturón, de un botón o de la muñeca.
De cualquier modo que se llevase, la grabadora tenía una capacidad de unos veinte millones de palabras en cada uno de sus tres niveles de energía molecular.


¿Os suena? [1]

Leyendo la descripción física del aparato ("un cilindro delgado, de unos 10 cm de largo por 2 de diámetro..."), y aislándolo de su contexto, hoy en día nos resultaría muy fácil suponer que se está hablando de algún modelo de memorias USB, aunque nos chocaría lo de la "memoria molecular" y el hecho de medir la capacidad de almacenamiento en palabras en vez de en KB, MB o GB.

Pero, ¿qué capacidad tiene entonces la memoria USB de Asimov? Veámoslo:

Si suponemos que, independientemente del idioma, cada palabra tiene en promedio unas 15 letras (incluyendo los espacios, signos de puntuación... y siendo muy partidarios de Isaac Asimov), entonces la capacidad del "pendrive de Asimov" sería:

20000000 palabras x 15 letras x 3 niveles moleculares = 900000000 de Bytes (900 millones) = 858.31 MB

Nuevamente, la humanidad se ha adelantado a las predicciones de un gran genio visionario (además de pensador, escritor y científico).

Sin duda alguna, aunque era un crítico muy pesimista de la sociedad moderna, Isaac Asimov estaría orgulloso... pues apenas en el siglo XXI, la humanidad ha sido capaz de crear una maravilla tecnológica muy superior a lo que él pronosticaba para el siglo LV: ¡actualmente, existen memorias USB de hasta 256 GB!

Nada mal, ¿no os parece?


Pero aun hay más: [2]

Isaac Asimov no hablaba de memorias eléctricas (como es el caso de nuestras memorias USB), sino de energía molecular. La energía molecular es la apuesta más reciente de algunos científicos con el fin de obtener almacenamiento de datos en el menor espacio posible:

Las memorias moleculares necesitan de sustancias químicas capaces de permanecer estables en al menos dos estados, de manera que pueda guardarse información codificada en formato binario. En un soporte tradicional, como un disco duro, esta función la realizan los grupos de moléculas que cubren la superficie de los discos internos, capaces de ser magnetizadas en uno u otro sentido.

No es demasiado complicado conseguir sustancias químicas que cumplan estos requisitos. Pero la mayor parte de las moléculas disponibles sufren grandes cambios estructurales al pasar de uno a otro estado. Esto funciona bien en ambientes perfectamente controlados, como un laboratorio, y trabajando solamente con un puñado de moléculas, pero no es aceptable para el mundo real. El reto es conseguir una molécula que sea físicamente plana y que al cambiar de uno a otro estado no se deforme. Idealmente, debería permitir ser "escrita" y "leída" mediante impulsos eléctricos.

Por el momento, tan solo se trata de teorías que apenas pueden llevarse a la práctica en laboratorios, en condiciones totalmente impensables para usarse en un ordenador de hoy en día: temperaturas extremas (acercándose al cero absoluto), la necesidad de usar un microscopio electrónico para poder ver qué datos se han grabado, y ni siquiera son datos del todo fiables...

Sin embargo, quizá es solo cuestión de tiempo... ¿quién sabe? Quizá dentro de unos años podamos tener en nuestras manos una memoria USB idéntica a los dispositivos que describía la imaginación de Asimov.


[1] Fuente: carlosruizortega.wordpress.com
[2] Fuente: neoteo.com

VER MÁS NOTICIAS
Copyright © 2011 - 2017 memorias-usb.com ® All rights reserved.
Mapa Mundial
Lunes, 27 de Marzo de 2017